La música y el corazón de América Latina se detuvieron el 28 de septiembre de 2019. José José, el aclamado “Príncipe de la Canción”, falleció a los 71 años, dejando un vacío imposible de llenar. Su muerte, anunciada desde Homestead, Florida, desencadenó un torrente de emociones en toda la región. Las radios, en un acto de homenaje, volvieron a emitir sus melodías, mientras que multitudes se congregaban en plazas y calles, entonando “El Triste”, la canción que definió su legado.
Sin embargo, la vida de José José fue un viaje tumultuoso. Desde su infancia en el barrio Clavería de Ciudad de México, donde la música era su refugio, hasta su ascenso meteórico en los años 70, su historia está marcada por el brillo y la tragedia. A pesar de su voz celestial, José José luchó contra adicciones y traiciones que amenazaron con consumirlo. Sus matrimonios tumultuosos y la traición de quienes le rodeaban lo llevaron a un abismo de soledad y sufrimiento.
Años de gloria se vieron ensombrecidos por la lucha contra el alcoholismo, una batalla que lo llevó a perder su voz, su fortuna y, finalmente, su salud. En 2017, un diagnóstico de cáncer de páncreas sumió a sus seguidores en la angustia, pero la verdadera tragedia se desató en sus últimos días, cuando la familia se fracturó en una lucha pública por su legado.
Hoy, cinco años después de su muerte, su música resuena más fuerte que nunca. A través de homenajes y descubrimientos, como la grabación inédita “Ya no pienso en ti”, José José continúa vivo en el corazón de sus fans. Las multitudes se reúnen cada año en el parque de la China, celebrando su vida y su música, recordando que, aunque el hombre se haya ido, su legado perdura. La voz que una vez conmovió al mundo sigue resonando, recordándonos que el arte y el amor son eternos.