A través de un comunicado en sus redes sociales, la intérprete de Ojos así lamentó la situación que presentaba en Chile.
“Cuando un artista viaja a un país, su producción y su equipo entran a depender directamente de los productores locales. Mi staff y yo confiamos en todo momento en que la productora contratada por el promotor local seguiría al pie de la letra las especificaciones que fueron diligentemente proporcionadas por nuestra parte para que se pudiera dar un show de la magnitud de este”.
Debido a los imprevistos que se presentaron para la realización del primer show, el subdirector de la Sernac – Servicio Nacional del Consumidor, se pronunció a través de un comunicado en el telediario 24 Horas que tomarían acciones legales por lo ocurrido con la cancelación de sus dos conciertos en la capital chilena.
“Nos sorprende y nos indigna cómo Sernac, en cuanto ha afectado no solo a asistentes de la región Metropolitana sino que también de otras regiones, e incluso, de personas que vinieron desde el extranjero a asistir a este concierto”.
La indignación para la entidad pública en Chile reafirma su posición, pues considera que las explicaciones que entregó la productora para la cancelación del evento “fueron totalmente insuficientes e inoportunas”. Por esta razón, invitó a la ciudadanía que adquirió los boletos para presenciar el espectáculo musical de la colombiana, a instaurar las respectivas reclamaciones en el portal web www.sernac.cl “a efectos de que nosotros podamos tomar en consideración los perjuicios que ellos hayan sufrido, para efectos de las acciones que se vayan a implementar por parte del servicio”.
Asimismo, conforme a la información que entregó la organización del evento a los directamente perjudicados “evidentemente no estamos en un caso de fuerza mayor o caso fortuito, sino que evidentemente hay un incumplimiento contractual que es imputable y habrá que investigar imputable a quién“, agregó.
Estas declaraciones a los medios chilenos de parte del subdirector de la Sernac, también aprovechó para arremeter contra la ticketera, encargada de la venta de las entradas, pues considera que los consumidores tienen derecho no solo a ser informados “sino también a que se le indemnicen todos los daños materiales y morales que hayan sufrido con ocasión de este incumplimiento”, concluyó.