Las declaraciones de Ángela, quien minimizó el dolor y el sufrimiento experimentado por Cazzu tras la separación, provocaron una reacción inmediata. Cazzu enfatizó que no solo ella sufrió, sino que también su familia. “No todo fue color de rosa”, confesó, recordando momentos de gran angustia, incluso llorando con su hija en brazos. Según Cazzu, las palabras de Ángela fueron una falta de respeto y no reflejan la realidad de su experiencia emocional.